Ene
08
2022

Nuevo escándalo de fraude en medicamentos contra el cáncer sacude Alemania

La tendencia hacia terapias cada vez más individuales también está atrayendo ovejas negras para ganar cada vez más dinero (ilegal) con el llamado “oro farmacéutico”.

Todo se veía tan hermoso y transparente. En 2017, Zytoservice recibió el premio como uno de los mejores empleadores de Hamburgo. Los próximos comunicados de prensa son sobre un día de acción para que los niños encuentren o, irónicamente, el último comunicado de prensa sobre un día de puertas abiertas en la empresa. Zytoservice tuvo ese día de puertas abiertas hoy, sin querer.

Alrededor de 420 policías asaltaron y examinaron hoy la sede de la empresa. En el allanamiento más grande que ha visto la ciudad hanseática de Hamburgo en su historia, se investigó la sospecha de que la empresa había cometido un fraude millonario con medicamentos contra el cáncer. La acción de hoy es el resultado de una investigación de dos años. Las sumas involucradas son enormes. Se dice que una sola compañía de seguros de salud sufrió daños por una suma de más de 8 millones de euros.

El fraude de las pandillas tenía como objetivo establecer un sistema de monopolio ilegal. Médicos y farmacéuticos estuvieron involucrados y sobornados. Según sus propias declaraciones, la empresa es el fabricante líder en Alemania de soluciones de infusión específicas para pacientes con cáncer. Esto permite una terapia altamente individual. Más de 1000 infusiones individuales y personalizadas salen de fábrica cada día.

Como informa el equipo editorial de “Panorama” del canal de televisión “Das Erste”, se dice que los médicos individuales han recibido “préstamos no reembolsables, el uso de vehículos lujosos u otros beneficios monetarios” como instalaciones de práctica además de los llamados pagos de sobornos por importe de más de 500.000 euros.

La empresa está dirigida por el Dr. Mirco Schäcke, Pia Sundermann y el Dr. Armin Jentsch. Presuntamente, para encubrir la conducta empresarial, se incluyó una clínica en la cartera de la empresa. Aquí, como en los centros de atención médica de toda Alemania, era posible acceder a datos de pacientes, médicos y recetas muy lucrativas.